blog-19 octubreNo se trata de que te conviertas en un bufón ni siquiera en el gracioso del grupo si no lo deseas. La intención es que te sirvas de los innumerables beneficios del sentido del humor. Y es que no es un tema para tomarse a risa.

Mira los siguientes datos: con una carcajada se activan unos 400 músculos del cuerpo, se estimula el sistema inmunológico y se liberan endorfinas, que actúan como analgésicos que reducen el dolor.

Además, el sentido del humor mejora tu imaginación, tu creatividad y tu autoestima. Vas a afrontar mejor la adversidad aumentando tu resiliencia y te sentirás más concentrado en tus actividades, mejorando tu rendimiento y eficiencia.

Por si todavía no estás convencido, el sentido del humor te hará rey en tus relaciones sociales. La sonrisa trasmite aprobación e incrementa los sentimientos positivos, por lo que serás más valorado en tus grupos. Vas a sentir más empatía y unión con las personas. Al ser contagiosa, puedes influir en poco tiempo sobre el estado de ánimo de los demás.

Todos tenemos sentido del humor; tú también. El sentido del humor es una actitud, una perspectiva con la que enfocas la vida, una habilidad que se aprende y por tanto puede entrenarse. Los siguientes doce pasos pueden iniciarnos en este entrenamiento:

  1. Prestar atención a lo que pensamos para que sea positivo. Limpiar la negatividad y el tomarnos las cosas demasiado en serio. Simplificar.
  2. Visualizar en la mente una escena positiva durante un minuto varias veces al día: un recuerdo agradable, una meta futura alcanzada, alguna cualidad nuestra, de nuestra pareja, la cara de nuestros hijos o la risa de nuestros seres queridos.
  3. Al despertarnos, levantarnos de la cama, ir al baño, realizar cualquier actividad y sonreír, como si le sonriéramos a un niño o niña que llevamos dentro.
  4. Dar gracias por todo lo que tenemos y por todo lo bueno que nos sucede.
  5. Crear un buen ambiente y crear confianza; es fundamental para que se desarrolle el buen humor.
  6. Gastar bromas agradables a nuestros familiares. Darles sorpresas inesperadas que provoquen su sonrisa.
  7. Introducir frases cómicas en nuestras conversaciones.
  8. Reírnos de nosotros mismos.
  9. Frecuentar personas optimistas, positivas y divertidas.
  10. Jugar a juegos divertidos.
  11. Ver vídeos cómicos, intercambiar chistes, asistir a comedias o a talleres de risoterapia.
  12. Reírnos mínimo tres veces al día para favorecer el hábito.

Seguramente no sea posible tener buen humor todos los días ni las 24 horas del día, pero sin duda podemos desarrollar mucho nuestro sentido del humor. De hecho, cuantas menos ganas tengamos de reírnos, más lo necesitamos. Mejorar nuestro sentido del humor es mejorar nuestra calidad de vida. Y lo mejor de todo: reírse es gratis.

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *