Diseño sin título (2)Cuando comienzan las deseadas vacaciones, se produce un cambio en las rutinas y horarios que paradójicamente no siempre va acompañado de bienestar. Por ejemplo, podemos levantarnos más tarde por la mañana, retrasar las horas de comer, cenar y acostarnos y esto que los primeros días lo acogemos con gusto, si se prolonga, puede hacernos sentir desregulad@s y bajar nuestra energía en lugar de subirla.

En muchas familias la presencia continua de los hijos e hijas en casa se vive con estrés y en ocasiones, después de la primera semana, con agotamiento en el padre y la madre. Numerosas personas experimentan un bajón de ánimo, que no aciertan a comprender. La actividad del trabajo y tareas domésticas favorece que nuestra atención se centre en ellas a lo largo del año y cuando nos quedamos más desocupados aparecen los “temas pendientes”, esos que no hemos acertado a resolver y  han quedado postergados. A veces, constituyen un auténtico “agujero negro” que se lleva por delante nuestro estado de ánimo, buenos propósitos y capacidad de disfrutar. Al tener más tiempo es como si se abriera la tapa de la caja de la conciencia y nos damos cuenta de más cosas, como una lupa que nos permite ver detalles que antes no veíamos.

Durante las vacaciones también solemos tener más tiempo para pasarlo en pareja, en ocasiones esto provoca bienestar y unión pero otras veces lo que genera es mayor conflicto, tensión y malestar en las parejas.  ¿Qué puntuación de 0 a 10 le pondrías a la satisfacción en la relación de pareja en el verano? ¿Cómo habéis cuidado vuestras necesidades y vuestro espacio propio? ¿Cómo habéis cuidado los de la pareja? ¿En qué momentos lo habéis pasado mejor? ¿Qué pensabais, sentíais y hacíais en esos momentos? ¿Qué necesidades vuestras eran atendidas/desatendidas en esas ocasiones?

Para que la vuelta a casa, a la rutina, al trabajo y al cole no se os haga tan cuesta arriba, os planteamos una serie de claves que os ayudarán a uniros como pareja, adaptaros a la rutina y a seguir avanzando de la mejor manera posible:

Con respecto a la comunicación, quizás en este tiempo de verano habéis tenido más tiempo para hablar en pareja. Con la vuelta a casa es importante que reservemos más espacios de la rutina cotidiana para continuar con ese buen hábito que tanto vincula a la pareja. Quizás los podemos asociar a dar un paseo, tomar un café, etc. Cuando lo asociamos a una actividad es mucho más fácil poder tener una conversación.

En cuanto a las muestras de afecto y los elogios es importante que estén presentes a diario. Los elogios elevan el clima positivo de la relación, son como vitaminas, enriquecen el presente y protegen el futuro de la relación.
Algunos ejemplos de elogios pueden ser: “que simpátic@ eres, qué guap@ estás, qué tranquilidad transmites, que viaje más bonito hemos hecho”.
Algunos ejemplos de muestras de afecto pueden ser: sonrisas, miradas de cariño, caricias, cosquillas, besos, abrazos, coger la mano, brazo, cintura, voz afectuosa,  etc.

Para organizar la casa y los horarios nos vendrá bien organizarnos como si fuéramos un equipo de trabajo de acuerdo a los horarios de cada miembro de la familia para así repartir tareas. Puede ser útil organizar un calendario semanal o quincenal con las tareas, quién las hace y cuándo. Coged un rotulador fosforito para tachar las tareas que ya hemos hecho, que cada miembro escoja un color propio de rotulador. También puede ser útil hacer un calendario de comidas.

Y en lo que atañe a la vuelta al cole nos va ayudar mucho tener en cuenta lo siguiente: l@s niñ@s especialmente requieren de un periodo de adaptación. Entendemos que esa adaptación tiene que ir acompañada de pequeños cambios en la rutinas: adelantar un poquito la hora de acostarse, cena, baños, etc. para que el cambio sea progresivo. También vamos a enfatizar lo positivo de la vuelta al cole, es importante que los comentarios o manifestaciones que hagamos de la vuelta al cole lo hagamos desde un talante positivo. Vamos a planificar un poco el curso académico incluyendo un horario de tareas, estudios y actividades extraescolares. Es importante no olvidarnos de incluir ese espacio reservado para hablar y expresar cariño y hacer algo lúdico con nuestr@s hij@s así como reflexionar sobre las rutinas que llevamos y cuáles nos gustaría cambiar.

Claves:

  1. Tener paciencia, ser amables con nosotr@s mism@s y con nuestra pareja. Los cambios siempre cuestan y no podemos pretender que las cosas ya funcionen.
  2. Seguir trabajando la comunicación. Vamos a reservar más espacios de la rutina cotidiana.
  3. Elogiar y realizar alguna muestra de afecto o cariño al menos una vez al día.
  4. Trabajar en equipo la organización de la casa con el calendario semanal o quincenal.
  5. Enfocar la vuelta al cole con optimismo e ir adaptando las rutinas a la vuelta al cole.
  6. Incluir tiempo para la pareja en la planificación del curso académico tanto en la comunicación como hacer salidas con la pareja.
  7. Buscar motivación, refuerzos positivos y felicitarnos por cada pequeño cambio o logro.

 

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