Cuando somos pequeños por lo general resulta fácil hacer nuevos amigos de la infancia, bastaba con ver a un niñ0 y preguntale “Hola, ¿quieres ser mi amigo?. Así de sencillo, porque cuando somos pequeños no entendemos de prejuicios, de celos, de edades, de sexos, de razas ni nada de eso, sólo queremos pasarlo bien. De entre todos los amigos, son los amigos de la infancia los que nos llegan al corazón.
Con los amigos de la infancia se genera un vínculo muy especial, no importa los años que pasen o el tiempo que lleves sin ver a esa persona que en muchas ocasiones es como si el tiempo se hubiera detenido y todo siguiera como antaño. Los amigos de la infancia son nuestros amigos de aventuras, de risas, de juegos, nuestros confidentes, los amigos más leales, con quienes nos mostramos libres y 100% auténticos. Y es que los amigos de la infancia como los primeros amores, son difíciles de olvidar.
¿Qué nos enseñan los amigos de la infancia? ¿Por qué son tan importantes?
- Nos enseñan a saber relacionarnos con los demás: Para hacer nuevos amigos debemos relacionarnos con los niños, jugar y hablar con ellos. Por eso cuantos más amigos hagamos en la infancia mejor nos sabremos relacionar de adultos.
- Nos llenan nuestra “Caja positiva” y nos ayudan a tener una buena autoestima: los primeros amigos nos enseñan lo que es la amistad y el amor. Nos hacen sentir especiales para otra persona, nos sentimos parte de alguien más, nos sentimos queridos y también aprendemos a querer.
- Nos enseñan a compartir: Al igual que pasa cuando tenemos hermanos, los amigos de la infancia nos enseñan a compartir, a tener paciencia, a esperar, a resolver conflictos.
- Nos ayudan a desarrollar la empatía: Los amigos de la infancia son nuestros mejores amigos y por ello si ellos sufren, nosotros también sufrimos. Cuando les vemos mal, se caen o les vemos tristes intentamos ayudarles, ponernos en su lugar, etc. Gracias a ellos aprendemos a no pensar solamente en nosotros mismos.
- Nos enseñan a resolver conflictos y aprendemos lo que significa la amistad: Los amigos de la infancia nos enseñan lo que es la verdadera amistad. Con ellos nos enfrentamos a los primeros celos, desengaños y las primeras pérdidas, como cuando de repente tu mejor amigo deja de serlo y ya no quiere jugar más contigo, os peleáis pero al día siguiente volvéis a ser amigos. Porque la amistad va más allá de los conflictos, de las peleas. Aprendemos que la buena amistad debe ser libre para irse y para poder volver.
Conclusión
Como vemos, hacer amigos en la infancia es algo fundamental y es algo que muchos niños viven con dificultades. Para ayudar a los hijos, los padres/madres deben ser un buen ejemplo para sus hij@s a la hora de hacer amigos y ayudarles a ell@s a acercarse a los demás niñ@s para que aprendan a hacer amigos.
Por muchos años que pasen, por muchas cosas que hayáis vivido o que hayan pasado, por mucho tiempo que haga que no ves a ese amigo de la infancia, sabes que siempre tendrá un sitio especial en tu corazón.

